Las actividades deportivas con niñ@s deben estar programadas de forma adecuada

niñ@s practicando deporte

Ángel Gutiérrez es el director médico del Centro Deportivo IonFit.

Desde su experiencia, la práctica deportiva en niños es la puerta hacia una vida larga, autónoma y feliz.

 

 

-¿Por qué es tan importante el deporte o actividad física en la edad infantil?

-Porque en esa edad es cuando se producen todas las adaptaciones neuromusculares que condicionarán el futuro de la persona desde el punto de vista motriz. Todo lo que el niño en la etapa motriz no desarrolle, en la etapa adulta serán carencias. Existen unas fases, unos marcos temporales, llamados ‘ventanas de la oportunidad’, que están entre los 0 y los 14-16 años. Por esto es muy importante que todos los niños estén implicados en alguna actividad física y de aprendizaje.

-¿Qué tipo de actividad deportiva es la más recomendada en esta edad?

-Las que impliquen un estímulo relacionado con la coordinación y la agilidad, por ejemplo, gimnasia deportiva, artes marciales... La literatura médica reconoce, en concreto, al judo como uno de los deportes más indicados para esta edad.

-También se habla mucho de los beneficios de la natación. ¿Qué aporta este tipo de actividad en concreto?

-No solo la natación, sino los deportes en el medio acuático en general igualan mucho a los niños porque no les separan, ni en cuanto a sus capacidades físicas ni en cuanto a su peso o dimensiones corporales. Cuando entramos al agua se produce una homogeneización. Un niño con sobrepeso o con movimientos lentos se iguala en el agua con aquel niño delgado y rápido de reflejos que le regatea en el campo de fútbol o en una carrera larga. Así, desde el punto de vista psicológico, el medio acuático es extraordinario. Por otro lado, aunque estemos flotando, en el ejercicio que hacemos en el agua intervienen muchos músculos y se produce un trabajo muy global: respiratorio, cardiovascular y de fuerza.

-Entonces, es realmente esencial para un niño, ¿no es así?

-Sin duda, una persona debe dominar el medio acuático, y sobre todo a partir de la edad en la que eres capaz de desarrollar esa tarea, que son los cuatro o cinco años. Antes de esa edad, se puede familiarizar con el medio y jugar, pero a partir de esa edad, si aprendes a nadar, serás un buen nadador el resto de tu vida. Se desarrollan muchas capacidades sin daño articular. Un niño con escoliosis, con problemas de apoyos, etcétera, en el agua minimiza estos problemas. Sobre todo en piscinas con tratamiento salino del agua, que ahora se están imponiendo para evitar los problemas derivados del cloro.

-¿Hasta qué punto es importante el ejemplo de los padres para que los niños hagan deporte?

-Es clave. Es el caballo de batalla de las relaciones entre padres e hijos, en este y otros aspectos. Los padres decimos a los hijos que lean, y no lo hacemos; que hagan deporte, y nosotros no lo hacemos; que coman bien, y nosotros nos alimentamos a veces mal... Los padres deben ser un modelo, y no hay nada mejor que participar en actividades deportivas conjuntas. En Suecia, por ejemplo, el deporte nacional es la carrera de orientación, y es un deporte que se practica en equipos familiares donde es normal que convivan abuelos, padres y nietos. Implicar a una unidad familiar en el proceso educativo que sea, aprender a pintar o practicar deporte en común, es algo muy necesario. En este sentido, pienso que es muy interesante la labor de los centros deportivos, y pienso que la idea de promover la práctica deportiva en familia que realizan en ocasiones es muy importante.

-Entonces, los centros deportivos son un espacio excelente para practicar deporte en familia...

-Son mucho más, son esos centros sociales que se están perdiendo, donde familias hacen deporte y comparten experiencias. Tienen una base clarísima en la unidad familiar y en el concepto del trabajo colectivo. Hay que fomentar, como se hace, por ejemplo, en IonFit, que por algo tiene el apellido de Family Wellness, el bienestar global de la familia. Por ello se organizan torneos y trofeos internos, de padres con hijos, etcétera. Aquí no se persigue tanto el rendimiento como la salud, porque salud es longevidad, calidad de vida, autonomía. El ejercicio es la medicina más barata, y está en boca de endocrinólogos, reumatólogos, cardiólogos, como la mejor forma de mejorar nuestra salud en el día a día.

-Es muy importante la formación de los profesionales que nos ayudan en los centros deportivos a mejorar todos estos aspectos que comentaba, ¿no es así?

-Muy importante, desde luego. Las actividades con los niños deben estar programadas de forma adecuada, para que los niños, y también los mayores, optimicen el tiempo y los recursos que dedican a su forma física. Si un niño hace sólo cuatro horas de ejercicio a la semana, lo idóneo es ponerlo en manos de un profesional experto, que sabe lo que tiene entre manos y dirigirá a cada niño hacia el punto más adecuado. Los niños se merecen siempre lo mejor: un monitor experto, cualificado, que trabaje con ellos de la mejor forma. Siempre digo que sólo hay una forma de hacer las cosas, y es hacerlas bien. En el caso concreto del centro deportivo IonFit se ha hecho una selección de monitores y técnicos espectacular, los currículos de todos los profesionales que desarrollan su labor en el centro son inmejorables, y no sólo eso, es que el propio centro tiene un programa de formación continua que hace que, en todo momento, siempre sean los mejor preparados.